He perdido la tarjeta Visa. Me tengo que quedar todo el fin de semana en Cáceres. Hay indigente. Soluciono el problema a través de Hall-Cash con mi hija Candela. Tenía 20 euros para 3 días. Es inevitable pasar horas en melancópolis y añoro a mi familia.
Visito Trujillo: Puerta de Santiago. Calle de los Jerónimos. Cuesta de la Sangre. Plazuela del Reposo. Maravilla de ciudad. Lección de historia. En un arco de la entrada de la ciudad vieja hay unas cabezas medievales que te miran de forma burlona. Me ha impresionado mucho la presa de 2000 años. Obra de ingeniería romana que resiste el paso del tiempo ¡Una maravilla!. Me dicen que Extremadura es la mayor productora de arroz de España y que posee la mayor reserva de agua del país. Los Golfines que tienen Palacio en Cáceres eran unos “Malayos” medievales. “De bandidos a señores” Me imagino al camino en cancabozo después de visitar Guadalupe y Plasencia. El monasterio me impresionó (Virgen Negra), de Greco y un pequeño Goya “SOBERBIO”, es el anticipo del impresionismo de la pintura moderna. Increíble.
Hay un cielo verde con gran concierto de ruiseñores. En Aldeanuela observo y dibujo un pequeño puente romano. Tomo varios churros muy buenos. En el bar una señora, de aspecto burgués y con una cordillera de papada juega con una máquina tragaperras. Imagen trágica. Me impresiono.
A mi paso lento una bandea de gorriones. Pasa una cigüeña con un palo en el pico. Codornices, Abubillas, abejarucos y cuclillos me acompañan. Paso por ríos, arroyos, me detengo a observar una acacia gigantesca. Jamás ví otra igual. También me paro para ver bien a unos enormes alcornoques. Además de algunos sauces y mimbres próximo a un arroyo.
Encuentro a un matrimonio francés. Hablo con ellos del Camino. Son expertos en recorrer a pie nuestro país.
Un zumbido de abejas en torno a un gran pastel de lavanda. Mi camino y yo vamos resistiendo pueblo tras pueblo. Los visitamos, gustamos de su comida. El vino – se puede llamar así- sigue siendo Mataperegrinos. Lo he cambido por Tentudia de Monasterio. Encuentro Gayabas, Espino albar, majuelo, escaranujo, zarzas.
Visito Trujillo: Puerta de Santiago. Calle de los Jerónimos. Cuesta de la Sangre. Plazuela del Reposo. Maravilla de ciudad. Lección de historia. En un arco de la entrada de la ciudad vieja hay unas cabezas medievales que te miran de forma burlona. Me ha impresionado mucho la presa de 2000 años. Obra de ingeniería romana que resiste el paso del tiempo ¡Una maravilla!. Me dicen que Extremadura es la mayor productora de arroz de España y que posee la mayor reserva de agua del país. Los Golfines que tienen Palacio en Cáceres eran unos “Malayos” medievales. “De bandidos a señores” Me imagino al camino en cancabozo después de visitar Guadalupe y Plasencia. El monasterio me impresionó (Virgen Negra), de Greco y un pequeño Goya “SOBERBIO”, es el anticipo del impresionismo de la pintura moderna. Increíble.
Hay un cielo verde con gran concierto de ruiseñores. En Aldeanuela observo y dibujo un pequeño puente romano. Tomo varios churros muy buenos. En el bar una señora, de aspecto burgués y con una cordillera de papada juega con una máquina tragaperras. Imagen trágica. Me impresiono.
A mi paso lento una bandea de gorriones. Pasa una cigüeña con un palo en el pico. Codornices, Abubillas, abejarucos y cuclillos me acompañan. Paso por ríos, arroyos, me detengo a observar una acacia gigantesca. Jamás ví otra igual. También me paro para ver bien a unos enormes alcornoques. Además de algunos sauces y mimbres próximo a un arroyo.
Encuentro a un matrimonio francés. Hablo con ellos del Camino. Son expertos en recorrer a pie nuestro país.
Un zumbido de abejas en torno a un gran pastel de lavanda. Mi camino y yo vamos resistiendo pueblo tras pueblo. Los visitamos, gustamos de su comida. El vino – se puede llamar así- sigue siendo Mataperegrinos. Lo he cambido por Tentudia de Monasterio. Encuentro Gayabas, Espino albar, majuelo, escaranujo, zarzas.