MÉRIDA
Mérida es una pequeña Roma. A la salida los ruiseñores intentan alegrarnos la mañana (es el único pájaro que canta de noche en la oscuridad). Las hormigas me roban el bocadillo. Chamaríes, trigueros, camachuelos nos acompañan con sus trinos. Aparece un campo de viñas que semejan antorchas de llamas verdes. Dehesas, alcornocales, pastizales, encinares, más y más. Encuentro un gran grupo de alemanes. Hay un matrimonio que habla español. Gente madura de muchos caminos. Me comenta la Sra alemana que es muy interesante para la pareja caminar juntos porque se establece una relación que la monotonía doméstica silencia. Tomo nota.
Mérida es una pequeña Roma. A la salida los ruiseñores intentan alegrarnos la mañana (es el único pájaro que canta de noche en la oscuridad). Las hormigas me roban el bocadillo. Chamaríes, trigueros, camachuelos nos acompañan con sus trinos. Aparece un campo de viñas que semejan antorchas de llamas verdes. Dehesas, alcornocales, pastizales, encinares, más y más. Encuentro un gran grupo de alemanes. Hay un matrimonio que habla español. Gente madura de muchos caminos. Me comenta la Sra alemana que es muy interesante para la pareja caminar juntos porque se establece una relación que la monotonía doméstica silencia. Tomo nota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario