miércoles, 4 de junio de 2008

MONTERRUBIO Y CAMPANARIO

Para ir a Monterrubio (Badajoz) he utilizado tres medios de transporte, bus, taxi y San Fernando. Esta última marca es la que uso generalmente. Me voy recuperando. En Hinojosa del Duque las cigüeñas cortarán. Voy a Belalcázar. Tomo un taxi para Monterrubio. Veo a mis compañeros y me bajo. Camino con ellos 10 km hasta el pueblo. Dehesas, pastizales, trigales verdes, mancha roja de amapolas en el trigal. La copla en realidad. Llueve. Llueve mucho. Hay unas rocas de granito, ramas, casi esferas, en medio de la inmensidad verde. Pienso que son parte de viejos materiales morrénicos de la época glaciar. Tengo el viento como alirdo para colocarme la capa de la lluvia. ¿será el viento?. En el camino pasan “cosas”. Cuando llego a Monterrubio entro en un bar. La dueña se acerca y me dice. Le voy a freír dos huevos de mis gallinas y chorizo casero. Bebo un poco de vino. Se niega a cobrarme. Me dice que su marido es peregrino. En agradecimiento le hago una caricatura en la servilleta. Me conmueve con su atención.
Cena opípara de 7 €. Me hospedo en la casa “peregrinal”. Un viejo banco me sirve de poltrona. Descanso. Hace mucho frío 6º. Dos sacerdotes jóvenes, uno de ellos es profesor en el I.E.S de Castnera. Gracias. Hay en la casa un texto latino de la primera guía de Peregrinos del S.XI. Dijo nuestro Señor “qui vos ricipit me recipit” (el que a vosotros os recibe, a mí me recibe). HOSPITALIDAD. Los peregrinos pobres o ricos que se vuelven o se dirigen a Santiago allí deben ser recibidos con caridad y respeto por todos”.

Parto para Campanario (Badajoz). Aparece la primera gran viña. No las veía desde que dejé tierras cordobesas. Semejan en campo lleno de antorchas de llama verde. Olivares. Muchos. Tienen una denominación de origen con su aceite Monterrubio. Su economía es fundamentalmente agrícola. Todo gira entorno al olivo. Sol. Mucho frío. Grandes pastizales. Jarales. Trigos. Una cigüeña vuela con algo en el pico. Parece un pez. Veo el primer olivar ecológico. Me despisto y pierdo el camino. Llego a un motel que hay en la carretera y el dueño me acompaña para encontrarlo. Tiene este hombre una extensa Hacienda. Toda ecológica, olivos, frutales. Los animales ovejas y cerdos, están felices en esta dehesa. Cerca de su cortijo hay dos lagunas naturales que no se comunican. Gansos y patos gozando de este ambiente. Una oca nada con sus crías. Es ecologista veterano. Va a congresos internacionales. Me cuenta que se hizo ecologista porque en cierta ocasión plantó patatas y vío unos escarabajos pequeños en la plantación. Le preguntó a un hortelano ¿Y estos bichos? Nada, nada, respondió el labrador, - Usted compra unos polvos y no queda ninguno. Así lo hizo. Y cuando llegó la comparición decidió compartir la patata con el escarabajo. Hasta hoy.

Llevo días que no escucho a los ruiseñores. Encuentro un pequeño almendral. Paso por naves con ovejas y cerdos. Los patas negra de pierna de soja transgénica. Luego por pata negra de bellotas. Hay un cielo bélico. Entre los nubarrones sale un rayo de sol. Veo por primera vez margaritas en un pastizal.

¿Habrán conseguido mis compañeros dejar atrás sus sombras?

Distingos cuatros tipos de verdes en los campos de cereales.

En la plaza de Campanario hay un texto de un poeta local, junto a su busto A. Preyes Huertas “Tengo mi corazón lleno de aldea, lleno de sol, de cielos y de campos y de ansias de un vivir noble y sencillo”.Recuerdo que en Castnera ví un monumento al turronero. No acertaba con su sentido. Un paisano me explica la importancia del turrón en este pueblo. Tienen un museo del turrón.

La reina Isabel I le preguntó a un torero ¿Qué es lo más difícil para usted? Llegar a viejo, majestad. Para el peregrino: llegar a próxima etapa. En ocasiones sucede entre los peregrinos un poco de guasa que me hace recordar aquellos dos amigos que después de muchas copas, le dice uno al otro: Oye, por favor no bebas más que te veo borroso.

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